Empieza por un compañero y un cambio visible
Editar compañeros es popular porque se entiende rápido y es fácil de probar. Eso no significa que deba hacerse sin método. Elige un solo compañero, cambia una sola cosa visible y comprueba el resultado dentro del juego antes de apilar más ediciones.
Usa primero la interfaz normal
Si el editor expone los valores que buscas desde la pantalla de compañeros, usa esa ruta antes de bajar a JSON en bruto. La interfaz normal es más fácil de entender y más fácil de revertir si el resultado no es el que querías.
Esto importa especialmente para:
- tamaño,
- valores ligados a la apariencia,
- cambios básicos que puedes ver enseguida dentro del juego.
Valida el resultado en el juego cuanto antes
No des por hecho que el cambio funciona solo porque el campo cambió dentro del editor. Abre el juego y mira el compañero real:
- ¿el tamaño tiene sentido?,
- ¿la apariencia sigue comportándose bien?,
- ¿la mascota sigue en la ranura correcta?,
- ¿algo se ve roto o inestable?
Si algo parece raro, vuelve atrás antes de seguir.
Ten más cuidado justo después de un parche grande
Si editas un compañero tras una actualización reciente, recuerda que los huecos de mapeo suelen aparecer primero en sistemas más concretos. No es el resultado más común, pero sí lo bastante frecuente como para tenerlo en cuenta.
Si dudas, revisa Compatibilidad antes de seguir probando.
Mantén la sesión divertida manteniéndola limpia
La forma más segura de editar compañeros suele ser:
- hacer backup,
- cambiar una sola cosa visible,
- validar dentro del juego,
- repetir solo si el primer resultado fue sólido.